Que el barrio proteja al barrio

De nada servirá la inversión, si autoridades, vecinos y visitantes no cambian sus hábitos y costumbres

DUNIA LUDLOW
Dunia Ludlow / Heraldo de México / Columna Editorial

El domingo pasado, la jefa de Gobierno, la doctora Claudia Sheinbaum, entregó las obras de rescate y rehabilitación en la antigua Merced, en el barrio de Zoquiapan.

Se trata de un área de 22 mil metros cuadrados, ubicados atrás de Palacio Nacional.

En las calles de Soledad, desde Correo Mayor hasta Anillo de Circunvalación; y en La Santísima (y su continuación Leona Vicario), desde Soledad hasta Venezuela, se sustituyeron tomas de agua y tubería de drenaje, que en algunos casos todavía era de barro. En estas calles y en las plazas de Loreto y La Santísima, se instalaron nuevas luminarias; se plantaron árboles y arbustos; se introdujo cableado de media tensión; se hicieron y balizaron cruces peatonales; y con todo ello se regeneró y rescató el espacio público.

Con estas obras —las cuales se realizaron con la participación de las y los vecinos— se incrementará la seguridad pública; las familias tendrán un ambiente más sano, pues mejorará sustancialmente la calidad del agua y drenaje; será mucho mejor la vialidad y la accesibilidad; y será posible que los capitalinos y todos los mexicanos disfrutemos el patrimonio cultural de la zona y sus oportunidades económicas.

El gran objetivo es recuperar las condiciones de seguridad, limpieza y funcionalidad que existían hace algunos años; de que las familias, niñas y niños transiten por las calles y disfruten de los espacios públicos. El siguiente gran reto es que los vecinos y trabajadores de la zona generen una convivencia basada en el respeto, uso y conservación adecuados del espacio y los bienes públicos.

En la pasada administración, esta zona no mereció atención por parte de las autoridades, lo cual provocó el deterioro de los servicios, la acumulación constante de basura y, con ello el incremento de la inseguridad, de la violencia y una creciente disputa y apropiación ilegal del espacio público.

De nada servirá la inversión y el gran esfuerzo de la ciudadanía y gobierno, si las autoridades, la comunidad vecinal y visitantes de la zona no cambian sus hábitos y costumbres.

Ahora debemos generar una nueva dinámica social que incluya el conocimiento de la ley; el respeto irrestricto de las zonas peatonales, el uso adecuado de las áreas públicas, la conservación de la jardinería, la disposición adecuada de la basura y los desechos, entre otras cosas. Con ello se reactivará la economía del lugar.

Para encarar este nuevo desafío, ya hemos construido una red de vecinos y autoridades que ahora debemos fortalecer, a fin de ampliar la participación de la ciudadanía y de organizaciones sociales.

Como lo comentó la doctora Sheinbaum durante la inauguración, la zona realmente quedó hermosa, pues ahí se conjuga nuestra historia y el multiculturalismo que distingue y construyó esta ciudad. Vamos ahora por el siguiente gran paso, vamos a fortalecer la ciudadanía y a proteger un trabajo y una inversión que pertenece a todos los capitalinos.

POR DUNIA LUDLOW
COORDINADORA, AUTORIDAD DEL CENTRO HISTÓRICO
@DUNIALUDLOW


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