El Heraldo de México

INSABI, entre el caos y la incertidumbre

Es fundamental ampliar el presupuesto en salud, contar con financiamiento e informar a la población

Mariana Gómez del Campo / Secretaria de Asuntos Internacionales del PAN / Columna Invitada / EL Heraldo de México

López Obrador les mintió a los mexicanos: no hay cobertura de salud universal ni gratuita. Desde 2003, cuando se impulsó el Seguro Popular, López, como jefe de Gobierno, no lo vio con buenos ojos porque eclipsaba sus programas sociales de apoyo a adultos mayores y estudiantes.

De hecho, operó para que la bancada de su partido en el Senado no aprobara la legislación que daba vida a ese esquema de acceso a la salud.

Quince años después, usó a su ejército en el Congreso para desaparecerlo y crear el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) que empezó a funcionar el 1 de enero de 2020.

El arranque de esta ocurrencia fue caótico y afectó a millones de mexicanos en uno de los sectores más sensibles para la sociedad. Lamentablemente la transición del Seguro Popular al Insabi fue desorganizada y desinformada; el gobierno fue incapaz de comunicar cómo funcionaría el nuevo esquema no solamente a los beneficiarios, sino a los hospitales.

Todo es muy confuso: mientras que el director del Insabi, un administrador de empresas con experiencia en zonas arqueológicas, sostiene lo dicho por el Presidente de que hay servicios de salud y medicamentos gratuitos para todos, en los hospitales de todo el país, particularmente los de especialidades, la incertidumbre impera entre miles de familias.

El gobierno tardó dos semanas en reconocer lo evidente: el Insabi no puede cumplir la promesa presidencial porque carece de presupuesto, lo reconoció Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud federal y la presidenta de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, quien, por cierto, milita en Morena.

Dejando de lado que un sistema universal de salud será posible cuando haya un único proveedor de servicios médicos sin importar la capacidad económica o situación laboral, el Insabi tiene como falla de origen no contar con reglamentos que le den garantía operativa y financiera para cumplir con sus atribuciones, sino que está basado en las buenas intenciones del partido en el poder, pero eso no costea las cirugías. Por ejemplo, se ha dicho que las intervenciones cubiertas pasarán de 66 que contemplaba el Seguro Popular a 96, pero sin un mayor presupuesto, ¿cómo será posible eso?

El morenismo en el Congreso ha pedido paciencia, pues el gobierno afirma que en tres meses estará operando el Insabi y hacia finales de año ya se contará con la gratuidad en todos los servicios. Lo anterior es una muestra de que López llegó al poder con esperanzas falsas y está echando a andar políticas públicas que no tienen ni pies ni cabeza, que son solamente programas improvisados que cuestan vidas. Es fundamental ampliar el presupuesto en salud, contar con mecanismos de financiamiento e informar oportunamente a la población qué sucederá con este tema que es tan delicado para cualquier sociedad. Urge corregir el rumbo con prontitud porque las enfermedades no esperan.

POR MARIANA GÓMEZ DEL CAMPO
SECRETARIA DE ASUNTOS INTERNACIONALES DEL CEN DEL PAN
@MARIANAGC

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