El Heraldo de México

El miedo al Super Bowl…

Hay gente para todo. Y si se ofrece un cartel de postín, el público se retratará en taquilla en la México

Jorge Murrieta / Sin rollos / El Heraldo de México

No entiendo, entonces, por qué los gestores del embudo capitalino le tuvieron tanto miedo al Super Bowl, a tal grado que decidieron no dar corrida el domingo 2 de febrero. Recuerdo tardes con llenos hasta el reloj, al tiempo en que a miles de kilómetros de distancia se disputaba un partido de futbol americano que sólo generaba interés en un segmento muy reducido de la población, aunque se piense lo contrario. El que es aficionado a los toros estará en la plaza sí o sí. Y como el domingo 2 no habrá toros, el lunes 3 se pondrán en marcha los festejos de aniversario.

Si bien el cartel tiene remate, no le hace justicia a los dos triunfadores mexicanos que se habían ganado por derecho propio su inclusión en la fecha del 5 de febrero. El criterio con el que los empresarios diseñan las combinaciones continúa siendo un enigma, pues si bien Enrique Ponce ha sido un consentido de La México durante más de 20 temporadas, su paso por Insurgentes en 2019 sembró dudas, pues enfrentó un encierro enrazado de Reyes Huerta, cuando sabemos que lo suyo es la comodidad, al menos en su plaza talismán, la que tantas vacaciones pagadas le ha regalado. Con calzador, entonces, el valenciano se incrustó en la combinación al lado del triunfador del serial, José Mauricio, y el aguascalentense José Adame.

Insisto, al menos Mauricio, después de aquella bocanada de aire fresco con la que desempolvó el anquilosado medio taurino, debió irrumpir como locomotora en el cartel del 5. Pero no. Los que mandan lo aventaron en los prolegómenos… y ni quien les discuta. Es del dominio público que cuando se lidia ganado de Fernando de la Mora, las sospechas se magnifican, ya sea por la falta de trapío de los toros (generalmente bien comidos, pero sin desarrollar mucha cara), y por la falta de casta que han venido desarrollando de varios años a la fecha. De la integridad de las astas mejor ni hablamos. Deseando que el resultado artístico de la corrida del 3 de febrero sea el esperado, echémosle un vistazo al festejo del 5, cuando partirán plaza Morante de la Puebla (sin mérito alguno para ocupar un puesto), Octavio García El Payo (tampoco entendemos bien a bien por qué se le programa) y Andrés Roca Rey (quien todavía tiene a La México como asignatura pendiente). Además, se anuncia la presencia de un cuarto espada, que será un triunfador nacional, con todo lo ambiguo que pueda llegar a resultar. En resumidas cuentas, ninguno de los toreros anunciados para el 5 se ganaron su lugar. Ya ven, caprichos de los poderosos que mangonean a su antojo el espectáculo, porque si de triunfadores se tratara, José Mauricio debió ser programado.

Queda la esperanza de que salga el toro, toro, pues se lidiará un encierro de Jaral de Peñas, cuyos criadores suelen presentar ejemplarmente las corridas a las plazas de primera categoría. Ya que embistan o no, es otro cantar.

POR JORGE MURRIETA
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@JORATLA

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