Frank Bruno el educado

El peleador británico tuvo una imagen limpia dentro del boxeo, y llegó a enfrentarse a Lennox Lewis y Mike Tyson

FRANK BRUNO / DEBUT PROFESIONAL: 17 de marzo de 1982. Ilustración: Allan G. Ramírez
FRANK BRUNO / DEBUT PROFESIONAL: 17 de marzo de 1982. Ilustración: Allan G. Ramírez

El británico Frank Bruno fue un peleador con potencia tremenda en los nudillos y calidad técnica excepcional, pero también un pugilista sin quijada, como suele decirse en el argot de este deporte, alguien como han existido docenas, tal vez cientos en la historia del boxeo, que cuenta con millones de adeptos en todo el mundo desde hace por lo menos un siglo, y que desde entonces se ha convertido en un negocio siempre en crecimiento, hasta llegar a lo que estamos viendo en la actualidad, con bolsas multimillonarias.

Si recurrimos a los números, la historia registra a Bruno como uno de los más letales golpeadores de que se tenga memoria, tanto entre los pesados, lugar en el que dio forma a toda su campaña, como si consideramos el resto de las divisiones. Sus victorias por la vía del nocaut establecen un 95 por ciento indiscutible, con el que supera en ese renglón a otros golpeadores de enorme prestigio como los hermanos Vitali y Vladimir Klitschko, Mike Tyson y Rocky Marciano, por citar solamente unos cuantos de docenas que han subido a los cuadriláteros.

Por otra parte, Frank siempre fue un hombre limpio, de buenos modales, que no desentonaba en medios distintos al suyo, como suele suceder con generalmente –por supuesto con las excepciones de siempre– muchos hombres dedicados no sólo al boxeo, sino a prácticas deportivas distintas.

Desde sus principios como aficionado mostró la calidad que lo llevaría a la cumbre. Este personaje tuvo un récord de 20 a 1, pero ya en el profesionalismo, en donde todo es más difícil, está más competido y encuentra adversarios de un nivel mucho más alto en todos los aspectos, superó aquello con 38 victorias por nocaut en 43 apariciones en diversos escenarios, a cambio de 5 derrotas, todas por KO. Siempre perdió frente a campeones del mundo o que lo habían sido, como sucedió contra James Smith.

Sus otros victimarios, en orden cronológico, fueron Tim Witherspoon, Mike Tyson y Lennox Lewis, a los que disputó la corona.

Tyson lo venció en dos ocasiones, la segunda cuando Bruno era campeón del mundo, pues había derrotado al estadounidense Oliver McCall, quien sorpresivamente ganó el fajín con un inesperado nocaut sobre Lewis.

Se pensaba que Bruno, el gigante de un metro con 91 centímetros e impresionante musculatura propia de un físicoculturista, por fin había alcanzado una madurez positiva, apoyada en su gran calidad técnica y fuerte pegada, pero no fue así. Su estancia en el trono fue efímera, pues en su primera defensa perdió por nocaut en tres asaltos, precisamente contra Mike Tyson, el hombre que estaba subiendo al ring apenas a unos cuantos meses de haber permanecido varios años encarcelado, tras cumplir la sentencia respectiva por una presunta violación.

El combate tuvo efecto el 16 de marzo de 1996. En aquel momento la TV generó poco más de 58 millones de dólares, más lo que dejaron en las taquillas 16 mil 143 espectadores, si atendemos al reporte oficial que entonces fue dado a conocer.

Sucedió sobre el ring de la muy famosa Grand Garden Arena del hotel MGM de Las Vegas, Nevada, que ha sido escenario de muchas de las más importantes batallas que se han librado en los últimos tiempos en otras de las 17 divisiones existentes dentro del profesionalismo. Tras esa derrota, Bruno optó por el retiro, muy probablemente, según fue informado, debido a un padecimiento depresivo que lo llevó a la sección de enfermedades mentales de un hospital londinense.

En medio de su tratamiento, fue visitado por su familia, muchos admiradores y amigos, pero nunca se permitió a los periodistas, todo esto por respeto a la intimidad del limpio deportista que estaba peleando, en esta ocasión, por su salud. Por fortuna, el campeón parece haberse recuperado, y ahora vive de sus recuerdos y de una renta que le proporciona el buen manejo de sus ganancias en el boxeo.

Él es considerado un ejemplo para niños y jóvenes en Reino Unido.

Frank nació como Franklin Roy Bruno, el 16 de noviembre de 1961 en un barrio londinense de buena clase, llamado Hammersmith.

Ganó el campeonato mundial el 2 de septiembre de 1995, derrotando por decisión unánime del jurado a Oliver McCall en el estadio Wembley de la capital inglesa, y con ello entre otras cosas, se convirtió en el tercer británico en conquistar el título de peso completo. Los anteriores habían sido Bob Fitzsimmons y Lennox Lewis.

Su mánager, uno de los mejores que han nacido en Inglaterra, fue Terry Lawless, y lo promovió Frank Warren en la parte más importante de su carrera.

POR VÍCTOR COTA

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