El acuerdo beneficia a todos

El pacto favorece a los tres países, aunque según analistas, EU se lleva la mayor rebanada del pastel

FOTO: Especial
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México, Estados Unidos y Canadá ganaron con el acuerdo comercial trilateral que cerraron, pero la rebanada del pastel no fue igual para todos.

El gran vencedor fue Estados Unidos y su presidente Donald Trump, quien no sólo logró concretar algunas de sus pretensiones, como endurecer las reglas de origen del sector automotriz y tener más acceso al mercado canadiense de lácteos, sino que también verá reducir el déficit comercial de su país en el largo plazo, coinciden analistas.

Después de 13 meses de intensas negociaciones, este lunes los tres países concluyeron el proceso de modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), llamado United States-Mexico-Canada Agreement (USMCA, por sus siglas en inglés).

Los tres países obtuvieron beneficios, pero las ganancias se repartieron de manera inequitativa, comentó Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics.

En su opinión, la mayor ganancia para México fue eliminar la incertidumbre que frenó a la inversión durante dos años, a cambio de un mayor contenido regional en el armado de autos del sector automotriz. Algo debemos tener claro: este acuerdo no traerá ni mayor crecimiento ni mayores volúmenes de inversión, sólo nos regresa a 2016, cuando no existía ni la incertidumbre ni el temor de un posible colapso del TLCAN, señaló.

Atsi Sheth, managing director de la calificadora Moody’s, destacó que el acuerdo aumenta la confianza de los mercados, lo que mejora los perfiles crediticios de las tres naciones.

Sin embargo, advirtió que el perfil de las empresas que participan en los sectores automotriz y lácteos variará dependiendo de los puntos específicos que marque el llamado USMCA.

En lo que se refiere al sector automotriz, el acuerdo contempla un aumento del contenido regional de 62.5 a 75 por ciento, además de crear una zona de altos salarios (16 dólares por hora) para producir hasta 45 por ciento de un vehículo, dependiendo su modelo.

Gabriel Casillas, integrante del Comité Indicador del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), aseguró que el impacto de estos cambios en las reglas de origen será mínimo en comparación a los beneficios que traerá todo el tratado comercial a distintos sectores industriales.

Según la Administración Nacional de Seguridad en el Tráfico de Carreteras, sólo hay tres autos que se fabrican en México que actualmente cubren la regla de origen: el modelo Versa Sedan, de Nissan Motor; la SQ5, de Audi AG, y el compacto Fiat 500, de la firma Fiat Chrysler.

Con las modificaciones al acuerdo comercial, tendrán que pagar 2.5 por ciento de gravamen, porque no cumplen con 75 por ciento de contenido regional firmado en el acuerdo.

Jesús Seade, jefe negociador del TLCAN del equipo del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, señaló que México debe ser abierto e inteligente para aprovechar el mayor proteccionismo que se creó en América del Norte con el endurecimiento de las reglas de origen del sector automotriz.

Las reglas de origen, en general, son más duras, lo que quiere decir que la región se hace más proteccionista, externó el económista.

Seade dijo que el nuevo pacto atraerá más inversión a Norteamérica y en especial a México por ser más competitivo en costos de producción

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